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Crónicas Independientes
¿Cómo se sobrevive fuera de casa? Cuatro chicas perdidas en Bilbao.

Archivo: Octubre 2007

31/10/2007 GMT 1

Un día en "familia"

cronicasindependientes @ 12:58

Piso 3

Tras la última trifulca que tuvimos en casa, ahora parece que vivimos en un cuento de hadas. El sábado por la mañana nos fuimos todos a nuestras respectivas casas, pero quedamos para pasar juntos el domingo. Nuestro plan era hacer una parrillada en el monte pero viendo el tiempo decidimos hacer una suculenta comida en casa.
El domingo por la mañana llegamos uno a uno nuestro piso, de resaca y después de habernos chupado alguna que otra hora de autobús. Como si de una reunión familiar se tratara, nos vestimos con nuestras mejores galas (es decir nada de comer con el pijama potroso de ositos, ni con todo el rimel corrido del día anterior). Pusimos la mesa en el salón y hasta nos permitimos el lujo de comprar alguna bandeja de langostinos (marca Eroski por supuesto).
La comida nos sirvió para saber mas de nosotros, al fin y al cabo solo Cris y yo nos conocíamos de antes. Llevo dos meses viviendo con Jorge y Sandra y ¡no sé nada de ellos!. Si tuviera que definirlos antes de la comida, hubiera dicho que Jorge es el típico niño guapo, un poco machista y que pasa de todo; y que Sandra es una empollona sin vida social. Ahora creo que el“ señorito” tiene algo más en la cabeza aparte de tias buenas y sus borracheras; y Sandra, aunque es difícil que suelte los libros, tiene algo mas en su vida (creemos que es un tal Ander, pero ella ni confirma ni desmiente).
La sobremesa se alargó hasta bien entrada la tarde, nos trasladamos al sofá para jugar al Trivial, creo que está claro quien ganó, es lo que tiene competir contra una empollona (desde el cariño por supuesto).
Parece que empezamos a ser algo más que compañeros de piso y nuestras conversaciones abarcan más que un simple “hola” o poststs en la nevera. Esperemos que esta armonía que habita en nuestro piso siga así durante mucho tiempo.

30/10/2007 GMT 1

Oda al libertinaje

cronicasindependientes @ 21:56

Piso 1

No tengo novio. Ni coche. Ni trabajo fijo.
Pero tengo un piso en un barrio pijo.
Y en él meto desde mis padres
hasta a alguien que quiera hacerme un hijo...
alguien a quien hacerle un buen trabajito
-fijo, fijo-.

No tengo ni perro,ni gato...
ni siquiera tengo un contrato.
Pero tengo un piso en el que poder ir contra tó´
lo estipulado.
Donde traerme a algún chico con quien hacer el perrito,
aullar como gatos
y que me haga por unas horas de papá pato:
que me anide encima;
que me anide debajo;
que me arranque las penas de cuajo
y me haga feliz durante un rato;
que me haga perder esta carita de no haber roto nunca un plato.
Esto es: un sitio donde poder traer a un chato
al que le quede poco de beato.

No tengo una talla 36, ni una 38; tampoco una 44.
Pero tengo un piso donde en braguitas
para mis ligues, tengo una 34.
No tengo ni intenciones de calentar,
ni de que con mis historias acabes harto.
Sólo trato de contar que
en el cuarto de mi piso jarto
de lo políticamente correcto
yo me parto.

Visitas mil

cronicasindependientes @ 13:35

Piso 1

Lo malo de vivir en la independencia es que las visitas se presentan sin avisar. Tu casa se vuelve en un piso de acogida donde se le da cabida a todo tipo de gente y especímenes. Y esta situación se ve acentuada si el lugar donde habitas está lejos de tu pueblo natal.
De repente todo el mundo quiere conocer Bilbao y sus jueves universitarios. Primero fueron los valencianos, posteriormente el Marqués, y ahora le tocaba el turno al hermano de Lorea.

El plan era que hacia las 7:30 am. del viernes vinieran él y su colega Guido a dormir la mona. Pero a las 6:10 am. una llamada nos despierta anunciando que vienen con dos chicas más. ¿Qué hacemos?¿Dónde nos metemos? Sitio hay, pero lo que no tenemos son camas. Acomodamos a las dos chicas en nuestros aposentos; el argentino se queda seco en el sofá en cero coma. Y Raúl (el hermano de Lore) acaba degustando las dulces mieles de la alfombra de nuestra habitación. Pero...¿y nosotras? Aprovechamos que Oihana sigue de juerga para hacernos con su cama, puesto que para cuando ésta vuelva, Lore ya se habrá levantado para ir a clase.
Hora y media más tarde, una borracha conpelos de loca entra en la habitación, se quita la ropa y se mete en la cama al son de unas risas etílicas y comentarios sin sentido.
Al día siguiente como agradecimiento a las molestias, nos llevaron de vuelta a Donosti, evitando los gastos que hubieran supuesto los buses. Así, una aprende lo importante que es ser una buena anfitriona y que, como bien dice el refrán, no hay mal que por bien no venga.

Drugs

cronicasindependientes @ 13:28

Piso 1

He tenido un fin de semana fantástico. Difícil de superar. Después de la aventurilla de la grúa, me cambiaron el horario de trabajo, ya que no llegaba, resultado: tres cierres, en tres días (trabajo en un bar). Si eso no fuera suficientemente cruel, me ha tocado vivir las situaciones más surrealistas. Y juro, que tanto esto que voy a comentar, como lo del coche, son hechos puramente verídicos, sin una pizca de exageración o manipulación, como en posts anteriores.

Sábado, 10:00 pm. Me toca trabajar sola, en la barra de atrás del bar, para dar bocadillos. Hasta ahí todo bien, lo malo de estar sola es que te aburres más de lo normal (este no fue mi caso).
1.Aparece un ex compañero de clase, de bachillerato, nos saludamos, "¿Todo bien? Sí, tía, todo bien."
2.Asoman la cabeza por ahí una cuadrilla de "zuriteros" habituales. Chic@s jóvenes, simpáticos, los "ochocientoszuritos" les llamamos (en privado) mis compañeros y yo. Lo malo es que están más "cocidos" de lo habitual.
3.Se acercan a pedir 3 extranjeros, (2 ingleses y un 1 alemán, me dijeron posteriormente), rozando la cuarentena, que estaban en la barra delantera, pero que decidieron mudarse atrás.

Empiezo a hablar con los "guiris", me cuentan que dos de ellos son profesores de sus respectivas lenguas, y que el tercero, londinense, está de visita. Me preguntan por un bar irlandés, les digo donde hay uno, como buenamente puedo, en mi chapurreo de inglés. Me entienden. Sigo a lo mío, sirvo los ochocientos zuritos, hablo con Juan (mi ex-compañero de clase). En esto, que el inglés de barba blanca me dice que me acerque. Voy. "¿Cómo se dice drogas en inglés?" me pregunta, en su idioma. Le miro, flipada. Me río. Me repite la pregunta. "Drogas" le digo. Me sigo riendo. "¡Ah! Es parecido...drugs-drogas..." me dice, riendo. Yo sigo a lo mío. Me dice que vuelva. "¿Y tú tienes?" me pregunta. ¿Tengo cara de yonqui?. Que fuerte...Le digo que no, y me pregunta a ver dónde puede conseguir, le señalo el otro lado de la barra, a mi amigo Juan y me dice "Ok, ok".

Al rato me encuentro con un panorama increíble:
Los 3 ingleses, después de fumar unas caladas de "maría", todo morados preguntando quién les puede dar "coca". Los 3 jóvenes que les han dado de fumar riéndose de ellos, y los ingleses, a su vez, riéndose de todo. Los "ochomilzuritos", cocidillos ellos, intentando vacilarme, mientras yo les vacilo a ellos. Un poco más al fondo, sentada en una mesa, cenando, se levanta una chica que tiene un chicle pegado en el culo. Los "ochomilzuritos" se ríen de ella, es su amiga, pero les da igual. Todo esto a ritmo de pachanga, sirviendo más bocadillos, con mi encargada sentada enfrente, cenando. Sirviendo kalimotxos a Juan y sus amigos "Que nos invitan los guiris" me dice Juan, riendo.

Me volví loca en un rato, nadie me dejaba en paz, todo el mundo hablaba, bebía, fumaba, reía...y lo malo era que yo estaba encerrada y en una barra y no podía participar...¡qué rabia!

Al final todo pasó...se fueron a su casa, o a otro bar...lo malo es que a mi se me quedaron ganas de fiesta, y cuando salí del bar en vez de irme a casa, como debía, me fui "a echar un trago" que se tradujo en llegar a casa a las nueve y media de la mañana..."superdesfase"...y al día siguiente tocaba currar, again...

Iba a concluir diciendo que "nunca mais", pero mentiría, así que...aquí lo dejo...

Be legal, my friend

cronicasindependientes @ 12:53

Piso 1

Viernes, 16:00 pm.
Bajo de mi piso a buscar mi coche para ir a mi pueblo a trabajar. La noche anterior estuve de fiesta, me tuvo que llevar Neus porque perdí el último metro, por lo que el coche, lo aparcó ella, lógicamente. En la aventurilla para llevarme al centro de Bilbao parece que se perdieron un poquito, y que entraron en la autopista, en pijama, sin dinero...pero esa historia creo que ya os la han contado, ¿no? Bueno el resultado de todo esto que os cuento, es que antes de irme a mi pueblo debía pasar por el peaje de Artxanda para pagar la deuda que me habían dejado, lo que suponía tener que pagar el peaje adeudado y el nuevo, por pasar por allí. Y mi posterior pérdida por el centro de Bilbo, y el tiempo que lleva salir de ahí.
En fin, que bajo a por mi coche, y el coche no está. Llamo a Neus. Llamo a Ane. No responden. Vuelvo a llamar. Empiezo a mosquearme. Pienso que no tiene ni puta gracia joder, que me tengo que ir a currar. Vuelvo a llamar. Ane me coge:
-¿Dónde coño aparcastéis mi coche?- le pregunto.
-Donde lo tenías tú, tía-responde.
-Pues no está-.
-¡No jodas!Pues no sé, igual lo aparcamos en otro lado...-me dice ella preocupada ya...
-Llevo un buen rato dando vueltas por el barrio y no está. ¿Dónde está mi coche?-pregunto, empezando a ponerme histérica.
-No sé tía pregúntale a Neus, o sino...igual se lo ha llevado la grúa llama al 11888-.

Total que llamo al número ese. ¿Y qué pregunto? Pues lo único que se me ocurren en ese crítico momento son "grúa" y "Bilbao". El operador, me entiende de milagro, "¿El depósito municipal dices?", y yo "sí, sí eso...eso". Me da el número. LLamo. Me dicen que vivo en Leioa, que tengo que llamar a Leioa. Lógico, ¿verdad? Pues yo estaba tan histérica pensando en mi coche despiezado que ni para eso llegaba mi mente. Le pido que me facilite el número. Me lo da. LLamo. Sale el contestador: hoy no trabajamos. Genial. Por suerte, no cuelgo, y al final de la grabación dan otro número. Vuelvo a llamar. Pregunto por mi coche, le digo marca y matrícula. Que no lo tienen dice. Suspiro. Me dice que espere. Espero. Me pregunta el color. Le digo que es gris . Vuelve a negar que esté allí. Suspiro por octava vez. Me vuelve a pedir que espere. Yo más que esperar me desespero. "El coche...¿qué tono de gris es?" pregunta la voz al otro lado del teléfono. Le digo que gris oscuro. "¡Ah!Entonces sí que está aquí" me confirma el señor municipal. Increíble, ¿verdad? Han encontrado mi coche, después de haberles dado la marca, y la matrícula, por el tono...yo muchas veces me asombro de que los municipales se conformen con sus humildes trabajos y no entren a formar parte de los cuerpos de élite del ejército español.
En fin, que al final localizo mi coche.
-¿Qué hago?-le pregunto al supermunicipal-¿puedo ir a buscarlo o qué?
-Sí, sí- contesta super simpático- pásate cuando quieras, pagas el importe de la grúa y te lo llevas.
-Vale, ahora mismo voy- contesto.
Ese "ahora mismo", significa ir andando desde los "Pinos", Romo, Las Arenas, más o menos, hasta el ayuntamiento de Leioa. Llamar al trabajo medio llorando porque no encontraba mi coche y no llegaba a trabajar, e ir al banco (como no sabía cuánto iba a ser la multa...) y sacar cuatrocientos euros de golpe, por si acaso.
Total, que llego al ayuntamiento sofocada, sin aire en mis torturados pulmones, sin resaca ya, del susto, y le digo al municipal:
-Hola, vengo a por mi coche-.
El tipo se ríe, me pregunta que qué me pasa, le digo desde dónde vengo andando, y tiene los "cojones" de decirme "Bah...andar un poco no te va a venir mal". No, si encima de cobrarme 80 eurazos ¡tiene la cara de llamarme gorda!¡Será cabrón! Le pago, le firmo, y le digo adiós. Voy corriendo (claro, como no me viene mal andar...) a por mi coche. "¡Uff! Menos mal-pienso- ya creía que te había perdido". Entro, cojo la otra "factura-regalo", (la del peaje) voy allí, me cobran, las 2 veces, por supuesto(ahora, eso sí, eran simpatiquísimos), me pierdo otro ratito por Bilbao, salgo...y caminito para casita. A trabajar, no os creais que me relajé mucho...

Moraleja: "Be legal my friend"

Érase una vez un favor que se convirtió en marrón

cronicasindependientes @ 01:15

Piso 1

Partiendo de la base de que todas somos super adultas y, por supuesto, responsables; vivir fuera de casa no debería suponer un problema. Cuántas veces había soñado con perder de vista a mis padres, dejar de tener que dar explicaciones, poner y quitarme yo las restricciones... Ya, muy bonito todo hasta que llegan los marrones. Y la noche del jueves fue una de las que pasará a la historia...
1º marrón:Oihana llama por teléfono.
Ha perdido el metro y pide que Neusenger la acerque al centro en su coche. Neusenger tiene miedo de perderse a la vuelta. Ahí es donde entro yo. En pijama, me dispongo a hacer mi gran obra de caridad.
La llegada fue perfecta: ni una sola equivocación. En 15 minutos en Abando. Tras despedirnos de Oihana, Neusenger y yo nos disponemos a desandar lo andado. Tomamos la rotonda de la plaza y...
2º marrón: No se puede llegar a Moyua.
Nos vemos obligadas a girar a la izquierda. Comienza la gran odisea. Neusenger y yo nos juramos y nos perjuramos que sabemos dónde estamos, como si por más prometerlo fuera más cierto. Y obviamente, no lo era. Llegamos a una especie de puentecillo situado sobre railes. La mando hacia la derecha y nos metemos en dirección contraria. Al encontrarnos de frente con otro vehículo muy chillón Neusenger redirecciona el coche y...
3º marrón: Llegamos a San Francisco.
Ese ambiente tan dicharachero y la residencia de la UPV nos hace dernos cuenta de que hemos llegado al mejor barrio de la ciudad. Sin haberlo pisado nunca, sabídas estabamos de la fama del lugar asique nos dispusimos a dejarlo atrás en el menor tiempo posible. Putas y camellos nos vigilaban atentos a próximos clientes. La sensación de que cada vez se acercaban más hizo que la angustia se apoderara de nosotras y, como consecuencia, del coche. Yo buscaba el bloqueo interno de las puertas, mientras Neusenger intentaba arrancar el coche que continuamente se calaba. Cuando por fin lo puso en marcha, salimos pitando de allí. El puentecillo, Abando, una rotonda... Y sin saber cómo, llegamos a lo viejo.
De allí a Deusto, pan comido. Finalmente, vimos un cartel que marcaba las Arenas.
4º marrón: Cruzamos el túnel de Artxanda.
Cuando vimos el cartel con la dirección de nuestro amado piso, nos creímos salvadas hasta que llegamos al peaje en el que quedamos completamente atrapadas. En pijama, sin cartera, sin móvil... El empleado de la cabina no se creía que no llevaramos dinero, por lo que nos hizo aparcar a un lado de la calzada. Tras hacernos esperar 20 minnutos, nos pidió los papeles del seguro del coche, los datos de Neusenger, y nos dió una receta que dejamos a Oihana de regalo en el salpicadero (por las molestias).
Por fin, aparcamos y llegamos a casa. Al día siguiente marcho a mi Donosti natal y hacia las 4.30 p.m.... ¡RING, RING!
5º marrón: Noches alegres... ¿dónde está mi coche?
Como esa indigerible película yanqui de "humor", una voz resacosa y malhumorada preguntaba a gritos donde habíamos dejado el vehículo, puesto que el lugar fijado se encontraba vacío. Se lo habían llevado los munipas...
Vivir independientemente hace que te des cuenta de que las leyes de Murphy no son casualidad: la tostada caerá del lado de la mantequilla siempre; y si las cosas pueden ir a peor, lo harán...

27/10/2007 GMT 1

El experimento de la semana

cronicasindependientes @ 15:07

Piso número 3

Como ya os he contado en posts anteriores, vivo con una panda de vagos. Mi paciencia tiene un límite pero he decidido que no sirve de nada gritar o enfadarse, les voy a pagar con la misma moneda.
Durante toda la semana he hecho un experimento: si ellos son unos guarros, yo más. Y así ha sido. Aparte de no recoger la “mierda” que dejan en sitios comunes yo he ensuciado más.
Durante los tres primeros días dejé mi ropa tirada en el baño cada vez que me duchaba. Tres pantalones, tres camisetas,... en fin toda mi ropa de tres días en un baño de 2 metros cuadrados. N adie se quejó ni lo recogió. Era como si no lo hubieran visto.
Viendo que mi plan no funcionaba, pasé a la fase dos. Baje al contenedor de basura, cogí cáscaras de plátanos y las “caquitas” del perro de la vecina que por cierto es enorme. Una vez recogido el material, me dispuse a distribuirlo por la casa. Tras unas horas ahí, cuando volví de la uni me encontré un papel de periódico ¡cubriendo la mierda del perro!. ¿con qué clase de animales me he ido yo a vivir?
Por lo que parecía, lo de la limpieza no iba a funcionar. Pase a la tercera y ultima fase de mi plan. Les toque la fibra sensible: la comida, así seguro que espabilan.
El jueves llegue a casa y por supuesto no estaba la cena hecha, me pregunto yo ¿cómo van a cocinar si la nevera está vacía?. Bajé al súper , compre huevos, patatas y cebolla para hacer una tortilla. Cuando estaba acabando de hacerla, como animales al oler la carne, vinieron babeando dispuestos a cenar. “Lo llevan claro”, pensé. ¡Qué cara de idiotas tenían al decirles que no comían!. Aparte de vagos, tontos. “¿Habéis hecho la compra? No. ¿Habéis cocinado? No. ¿Habéis recogido, limpiado... habéis hecho algo? No. Pues entonces si no hacéis nada no esperéis que lo haga yo y encima os dé de comer”. La evolución de sus caretos era digna de grabarla. Me dieron un poco de pena, pero mi orgullo por delante de todo, no iban a comer ni el mas pequeño de los trocitos de MI tortilla. Acabe empachadísima y al día siguiente no me pude ir para Vitoria. Pero ninguno se fue a sus respectivas casas. Mientras yo estaba en la cama, ellos se pasaron el día limpiando, recogiendo y finalmente acabamos pasando la noche del viernes en nuestra casa viendo una peli los cuatro.

23/10/2007 GMT 1

Mi maleta y yo

cronicasindependientes @ 10:52

Piso 1

Con tanto ir y venir de Donosti a Bilbo, tu vida comienza a cambiar considerablemente. La independencia hace que empieces a tener necesadides distintas. En mi caso, y debido al ajetreo, mi nueva carencia ha sido una maleta.
A día de hoy, siempre que me he visto a falta de una valija, con pedirla prestada había sido suficiente. Pero llegados a este punto era de vital necesidad la compra de una nueva, especialmente tras comprobar que en casa las únicas eran las de loneta típica. Así pues, me fui de tiendas en busca de la maleta perfecta: consistente, con rueditas, larga asa y precio asequible. Misión imposible: la bromita no bajaba de los 80 euritos. Por lo que terminé en un "Bazar Chino" pagando 24 euros por una de sospechoso tembleque rodal.
Así es como ha pasado a convertirse en un ente indispensable de sentimientos propios. Desde aquel día la maleta es un objeto afincado en mi vida. Es parte del mobiliario, sea cual sea mi ubicación. Desde una esquina de mi habitación me recuerda que sólo estamos de paso. Cerrada, abierta, a medio hacer o a medio vaciar me recuerda que pronto hay que irse.
Mientras la hago, a menudo tengo la impresión de que a quién realmente estoy montando es a mí misma. Es como si esa habitación desordenada, en vez de trastos, tuviera desperdigados por ella pequeños trocitos de mí; como si cada vez que llego a casa me rompiera en cachitos. Como si llegar a un nuevo lugar hiciera que mi realidad y estabilidad se partiera mil pedazos... Sacar la ropa de ella provoca en mí la sensación de estar vaciándome; de quedarme vacua; de no albergar en mí otro sentimiento que el profundo y desolador vacío.
Cuando por fin ordenas todo, metiendo las ropitas en sus respectivos cajones y situando cada cosa en su lugar; comienzas a asentarte tú también. Te vuelves a encontrar y, con ello, reaparece la estabilidad. Pero sabes que será por poco tiempo; porque ese trasto te grita en silencio desde su situación esquinera que tienes que largarte.
La independencia hace que valores de una manera diferente la comida, tus sábanas, tu "amatxo"... y comienzas a tener necesidades distintas como las de tener siempre chocolate en el armario (para llenarte cuando la sensación de huerooquedad te invada) o la de cocinar con mucho amor para conseguir el cariño de tu nueva familia; puesto que sólo ellas son capaces de hacerte sentir indispensable.

22/10/2007 GMT 1

De Romo a Txindoki

cronicasindependientes @ 22:23

Piso 1

Todabía seguimos sin tener claro cómo surgió la idea, pero lo cierto es que Lorea, Neus y yo acabamos subiendo el Txindoki el domingo.
Para todos aquellos ignorantes que a día de hoy aún no sepan de qué monte estoy hablando, Txindoki -antiguamente llamado Ñañarri- es uno de picos de la Sierra de Aralar, situada en el Goierri (la Guipuzcoa profunda). Aunque su altura no sea destacable (puesto que no llega a alcanzar los 850m), es una de las cumbres más aclamadas y reconocidads del País Vasco.
El paseito empezó con un desnivel considerable, por lo que a los 10 minutos ya comenzó a aflorar ese yo que tanto había tratado de ocultar durante la convivencia. "Joder, me canso.", "me duelen los pies", "¿cuánto queda?", "tengo sed", "me ahogo"... Lorea de vez en cuando se daba la vuelta y hacía alarde de su hasta entonces desconocida paciencia mostrándose comprensiva, pero Neus tiraba hacia arriba cual cabra montañesca. Según ella la razón de alargar la distancia de las paradas y de marcar la marcha con un ritmo tan enérgico era que, de lo contrario, íbamos a acabar rajándonos a mitad de camino. Mi opinión personal: aquello fue la venganza por no haber limpiado en toda la semana.
Total, que si los comienzos fueron duros, ni qué decir hay de lo que nos vino encima después. A medida que íbamos ascendiendo, mi vista iba nublándose más. A punto del desfallecimiento, de vez en cuando conseguía divisar a una Lorea roja rojísima que había perdido el habla y que ya no se giraba para comprobar que aún seguía con vida. Y a lo lejos una voz distorsionada de palabras "amables" pero tono autoritario me animaba; era Neuseneger desde lo alto. "Venga, Ane; que ya queda poco" me soltó cerca de hacer cumbre. Y no fui capaz de controlarme más. Rodeada de un montón de montañeros que bajaban y/o nos adelantaban comenzó mi casqueta. "Joder Neus, ¡me has empezado a decir que queda poco a los 20 minutos de empezar! Ostia, yo me quedo aquí", chillé como una loca mientras me sentaba en una piedra con gesto de enfadada y presumiendo de mis cinco añitos de edad. Me giré dirigiéndome a otro montañero parado bebiendo agua: "¡¿cuánto queda?! ¡Pero de verdad!", le pregunté malhumorada. Todos los allí presentes se reían de mi desesperación y, muy agradablemente, me animaron convenciéndome de que no iban a ser más de diez minutos. Emprendí de nuevo la marcha y, con el cabreo, llegué sin darme cuenta.
"El paisaje es impresionante", comentó Neus; "sí, como mi dolor de pies, zorra", contesté mentalmente mientras asentía sonriente con la cabeza. Pero lo cierto es que tenía razón. Eso y, la satisfacción de saber que una pijita de ciudad como yo había llegado hasta allí, hizo que la bajada la hiciera dando saltitos y canturreando.
Ser independiente hace que comiences a valorar otras cosas y a descubrir experiencias diferentes como las de que se puede disfrutar de un domingo sin resaca o la de que el monte también es un lugar donde hay triple "M": Mucho Muchacho Macizo.
Creo que repetiré.

Txindoki

Balance de la semana

cronicasindependientes @ 20:18

Piso número 3

Si tuviera que puntuar mi semana del 1 al 10, mi puntuación sería un 3,5.
Está claro que no ha sido muy buena que se diga. Empezó mal, cansada y sin recuperarme del fin de semana pasado.
En la uni todo parece un cachondeo; profesores que van y vienen o mejor dicho que no vienen. Otros que pretenden recuperar sus clases a las horas en las que la gente normal está comiendo; trabajos y más trabajos. Otro problema son las asignaturas de primero ¿cómo pretenden que vaya a clase si me coinciden con las de segundo?.
Tengo la esperanza que cuando llego a casa voy a poder desconectar y relajarme, pero no es así. En mi piso cada loco a su tema. Por no fregar, no comen y mucho menos no cocinan así que me toca hacer a mi todo. Pero como he decidido que no merece la pena estresarme, hago una rica ensalada para los cuatro. “Serán capullos, como zampan y encima ni las gracias”. No pasa nada, hoy por ti mañana por mi.
El jueves por fin llego a Vitoria, mi perro está enfermo. Le llevo al veterinario y después de tanta palabrería solo me entero que mi “gordi” está deshidratado y que si no le sube la temperatura tres grados es difícil que sobreviva. “¿qué? a este tío se le va la olla, ¿mi perro morirse? No puede ser, es demasiado joven, nos quedan muchas cosas por vivir”. En medio de un acto de desesperación una amiga me lleva a casa. Al de una hora me llama mi madre, “no te preocupes, Chester está bien. Se queda ingresado esta noche y con suerte mañana para casa. Hemos tenido suerte, de esta sale”.
Así que ahora aquí estoy en Getxo, con la foto de mi perrito de fondo de pantalla, tras una semana bastante chunga esperando que esta que viene sea mejor. He decidido que como los del piso sigan así les voy a dar un escarmiento, van a colaborar en la casa lo quieran o no.

21/10/2007 GMT 1

Mi vecina la ilegal

cronicasindependientes @ 16:15

Piso 3

Me pregunto porque hay gente que la lia petarda por no pagar 10 euros al mes de más. Mi vecina es de este tipo de gente.
Es lunes por la mañana, Sandra y Cris están en la uni. Jorge y yo estamos tirados en el sofá, de fondo se oye como Lecquio y la Esteban discuten sobre lo que se cuece en la casa de "Gran Hermano".
La imagen empieza a distorsionarse y el sonido se va.
Tras una hora de espera viene el antenista y nos dice que tiene que subir a donde la vecina de arriba. "Me ha dicho que vuelva en 10 minutos", nos comenta.
Mientras Jorge y yo nos disponemos a hacer la comida, el antenista vuelve al piso de arriba para descubrir que la vecina no abre la puerta. Simula que no está en casa cuando desde la ventana de mi habitación ¡la estoy viendo colgar la ropa!. "¿Esta señora me está tomando el pelo, se piensa que soy imbecil o qué?".
Subimos a su piso y con mucha educación le hablo a través de la puerta y con mis mejores palabras intentó hacerle entender su comportamiento infantil.
Para cuando abre la puerta, el resto de los vecinos están asomados al portal para enterarse del escándalo. El sentimiento de culpabilidad y vergüenza invade a la señora en cuestión. El problema era que había intentado piratear no se qué y tocando un cable nos había dejado sin tele al resto de vecinos.
Después de una sesión de "radiopatio" con la viejecita de enfrente (muy maja pero muy cotilla), nos enteramos que no es la primera vez que hay problemas con la vecina, al igual que en las familias, en una comunidad de vecinos siempre hay una oveja negra.
La pregunta ahora es, ¿qué será lo próximo?.
Les mantendré informados.

19/10/2007 GMT 1

¿Depresión?

cronicasindependientes @ 16:49

Piso 1, Romo

Depresión: estado de abatimiento e infelicidad, que puede ser transitorio o permanente.

Esa cosa extraña tuve yo ayer. ¿Por qué? Tonterías de jóvenes y “jóvenas”-¡ay! qué estrés tengo, no llego a todo... ¿y por qué no me quiere?; Mira esa chunga... ¿acaso se cree mejor que yo?- .

Situación: yo solita llorando en mi habitación, rogando por el amor de todos los dioses que con el volumen de Mercedes Milá en Gran Hermano no me oyeran ni el más mínimo suspiro. Todo iba genial hasta que me quedé sin pañuelos. Total, que me levanto al baño a por más papel higiénico, y de paso aprovecho para tirar los restos de mis mocos (podría ser más fina, pero soy así de natural ¿qué pasa?). Es ahí cuando me entra la vena ecologista... ¡mierda! En casa reciclamos, y me da apuro tirar papel por el wc, que aparte de no reciclar malgasto agua, además, en la tele dicen que "El total es lo que cuenta"... ¿qué hago, qué hago? En fin, que decido pasearme por delante de mis "compis" con los ojos hinchados y con una nariz que más parecía un grifo que otra cosa, intentando disimular, o sea, sonándome los mocos “pa” dentro. Mala estrategia, lo sé. Una vez en la cocina aprovecho, cojo una tableta de chocolate, y unas chocolatinas extra (por si acaso) y pienso: "hoy me doy un homenaje". Tiro caminito a mi habitación, cierro la puerta, me siento en la cama y...
"TOC, TOC":
-¿Qué?- pregunto yo, con voz de moco, comúnmente conocida como voz nasal ( da igual que quieras decir "nariz", que te pongas como te pongas, va a salir "dariz").
-Oihana, ¿qué te pasa, estás rallada? ¿ estás mal?- me dice Ane, muy simpática ella, con la misma voz de "boco" que yo (no, no lloraba por solidaridad, tenía catarro).
Bueno, miento, no dijo exactamente eso, lo que yo oí fue: "Oihada, ¿qué te pasa, estás rallada? ¿estas bal?" Fue una cosa así mas o menos, ya que la "p" y la "t" tampoco las pronunciaba bien, pero no sé cómo traducirlas, además, un poco de imaginación, que estoy convencida de que todo el que lea esto sabe lo que es un catarro y sabe lo que son mocos, ¿o no? Pues eso...
Volviendo al tema, yo le digo que pase, pero con voz de pena, muy bajito, muy pobrecita yo; ella no me oye y sigue preguntándome a ver qué me pasa, y así hasta tres veces, hasta que me harto y le grito que pase.
Una vez dentro hablamos un ratito, me dice lo de siempre:
- ¡Es que sod udos cabrodes! ¡Sod todos iguales!- se entiende que tiene voz de moco ¿no?- Tia, tu do te ralles, bañada dos vabos a la pelu- que traducido al cristiano viene a ser "[...]mañana nos vamos a la pelu".
- No tía, (sniff, sniff) yo lo que quiero es cambiar mi habitación- le contesto, sin voz de moco ya, sorbiéndome los mocos insurrectos.

Resultado final: una enferma crítica y un deshecho de persona (yo, se entiende), desatornillando tornillos con cuchillos, desmontando el cabecero de la cama, cambiando el armario y la cama de orientación, en fin, remodelando mi vida, empezando con el 'feng shui' (un poco a nuestra "bola", eso sí) a las 12:43 de la noche. ¿Que los vecinos no nos quieren mucho? Pff...A mi me da igual...tengo un espacio extra que no tenía en mi habitación, además me fui con una sonrisa de oreja a oreja a mi cama, y todo eso gracias a mi pequeña-gran depresión.

( y a esa gran persona con voz de "boco")

18/10/2007 GMT 1

Un día de clase...

cronicasindependientes @ 15:24

Piso número dos.

Son las 7:30h. Lara,mi hermana para algunos, se levanta. Aunque ella intente hacer el mínimo ruido, hay veces que las demás la sentimos. Intenta que Aldara se levanta para subir a Leioa con ella pero no lo consigue.Se va para coger el bus hacia la Universidad a las 8:30h. Media hora después, mi otro compañera Cristina se levanta. Segundo intento de despertar a la Antsotarra. Por desgracia, intento fallido; ella prefiere seguir soñando.

Unas pocas horas después, yo me levanto. Con mucho sueño por haberme quedado hasta tarde viendo la televisión, pero auqnue sea con cierta dificultad logro despegarme de las sábanas. Limpieza, pasar apuntes, ir a hacer la compra..siempre tengo algo que hacer.

Cuando llega el mediodia, poco a poco van llegando estas. Hemos hecho turnos para cocinar y para fregar. Hay veces que nos sorprendemos con unos suculentos platos. Con el estómago lleno, sin haber podido hacer la digestión, me dispongo a coger al autobús. Me cuesta bastante, ya que el año pasado me acostumbre a ser de mañanas. Pero como se que me espera una buena gente en clase, tampoco me cuesta tanto. Cuando las horas electivas finalizán, vuelvo al piso. Hay veces que me espera un plan con toda la gente de la que el año pasado fue mi residencia, un lugar de vivencias muchas veces inexplicables.

Cada una tiene su horario, su forma de llevr el día. Pero siempre encontramos un momento para sentarnos en el sofá y hablar sobre nuestras cosas. Me encanta ese momento.

16/10/2007 GMT 1

Primera cena de clase 07-08

cronicasindependientes @ 12:48

Este curso ha comenzado de manera un tanto extraña. Acudir a clase sin estar matriculado, desde luego, no es muy normal. Además de tener que ver como van abandonando tu grupo los compañeros de fatigas del curso anterior, y cómo, a su vez, van llenando el aula caras nuevas, casi hasta llegar al número de alumnos que éramos en septiembre del año pasado.
En fin, aprovechando estas circunstancias, el área gamberra de la clase, léase, Raúl, Iker, Xandra...deciden renovar un recurso muy utilizado el curso anterior: "La cena líquida". CRASO ERROR.
1.Alguien decide que el papel que supuestamente (yo no lo vi) va pasando de mesa en mesa para que los inocentes estudiantes se apunten a una fiesta sin antecedentes (penales no, gracias)no se pase a los nuevos compañeros (de esto me enteré a posteriori).
2.Jueves 11:39pm: llegamos tarde a la cena, "Vivimos en Romo ¿qué pasa? estamos lejos..." En fin, llegamos al famoso bar/taberna/abrevadero "Los Amigos" ("Los hermanos" para la zona VIP de la clase)y nos esperan ¡Oh, sorpresa!: Xandra, Raúl, Iker y Anabel...pff...con los que llegamos hacemos la friolera de ¡8 comensales!(aunque más correcto sería decir "bebensales")
3.El caso es que no nos hace falta mucho para animarnos, asi que después de jugar a "Furor" y unos cuantos juegos más de borrachos, levantamos el "chiringuito" y nos dirigimos a los únicos bares de Bilbao que conozco el "DaVinci" y el "Antzoki"-casi un curso y medio estudiando aquí y no conozco ni una triste chupiteria, que si la hay en mi pueblo, por narices tiene que existir alguna aquí- en fin... que me engañan... Volviendo al tema, tres de la madrugada, después de haber echado unos bailables en este par de "supergaritos" Xandra y Raúl emigran: primeras bajas. No sé sabe cómo, ni por qué, cinco minutos después Patricia, tras encontrarse con sus amigas, desaparece misteriosamente; Iker es abducido por los de la clase de audiovisuales y Anabel... Anabel simplemente dice que se aburre y que se va a dormir ( yo si viviera en el centro también haría lo mismo) Esto se merece empezar el punto 4.
4.Resultado: nos quedamos Lorea, Ane, Miguel y yo. Que tiemble Bilbao. Llegamos a un bar llamado "Charol" (a mi me recuerda a nombre de peluquería, ¿que no?) pedimos unos chupitos, nos animamos con la música electro, Lorea y Ane se ponen a hablar con los juerguistas de al lado, Miguel y yo quedamos eclipsados por el hipnótico movimiento de la cabeza de una rubia-platino subida en la tarima: "Nos descojonamos, tía". Lorea y Ane van fuera a tomar el aire, Miguel y la menda aprovechamos para subirnos a la tarima y menear la cabeza estilo "rubia-platino", eso deriva en un baile "erótico-festivo" de lo más original: Miguel dándome palmadas en el culo mientras lo meneo de un lado a otro; Ane asoma la cabeza por la puerta y le entra el afán de protagonismo: se sube al podio, se agarra a la barra (típica barra de metal, estilo stripper, se deduce) y se pone a bailar cual Ana Obregón en "Ana y los 7". Al nivel de nuestros pies, aparece la cabeza de Iker, se ríe, dice "no sé qué" y vuelve a ser abducido.
5. Tenemos hambre, a mi personalmente me duelen los pies- putos tacones- "Oihana, ya te he dicho que fueras de plano..." - bla, bla, bla...- en fin, que después de sudar tanto, nos hemos quedado sin energía, ¿qué hacemos? Buscar un taxi... ¡oh shit! Lo más fácil es llamar, sí lo sabemos, pero, ¿y si comunica continuamente? Resultado final: esperar una cola de casi una hora en una plaza de cuyo nombre no puedo acordarme, mientras mis dos queridas "compis" de piso amenizaban la espera al resto de la cola y a mi me hacían sentir cada vez más ridícula, más enfadada y más hambrienta ( lo de hambrienta no sé si era por su culpa, pero eso también se lo achaco)
En fin de lo malo-malo, decir que llegué a casa y me dejaron dormir: Gracias.

"Primer desastre de clase 07-08" así bautizaría yo este post, pero no se lo digáis a nadie, que luego no me invitan a las cenas de clase...

15/10/2007 GMT 1

Desastre en Getxo

cronicasindependientes @ 22:33

Piso número 3.
Yo soy la vitoriana. Decidí venirme a vivir aquí con Cristina, mi amiga de la infancia. Nuestro piso está en Getxo y lo componemos cuatro personas: Jorge, el “señorito”, que tiene la absurda idea de que estamos para servirle; Sandra, la reservada, que lo único que hace cuando está en casa es estudiar; Cris y yo.
Es domingo, 11 de la noche. Por fin llego a casa, cansada tras tres horas de caravana para recorrer 80 kilómetros. Pero los demás se han quedado en casa. Un par de amigos de Jorge han venido a pasar el puente con él y, por lo visto, son igual de malcriados. Cristina ha hecho que Sandra al fin se desmelene: los libros siguen en la misma posición y las caras de ambas poco tienen que envidiar a las de cualquier zombi.
Viendo el panorama decido ir ducha. Para mi sorpresa, el grifo está roto. Intentando no perder los papeles llamo a Jorge para que lo arregle. Una vez solucionado el problema, trato de relajarme bajo el chorro y el vaho, pero al intentar enjabonar mi maravilloso pelo descubro que mi bote de champú está lleno de suavizante. Acabo por lavármelo con el "super" gel "Día". Perdiendo los nervios e histérica perdida comienzo a gritarles... ¿qué se pensaban? ¿Creían que no me iba a dar cuenta? -Es que se nos olvidó hacer la compra(la de los litros no, por supuesto)-. ¿Cómo se puede ser tan irresponsable?
Sandra hace de mediadora y tras tranquilizarme un poco decido irme a dormir, pensando que nada más podía empeorar la situación. Pero como el gran profeta Murphy advirtió: "si algo puede ir mal, irá a peor". Cuando llego a la habitación encuentro que alguien había dormido en mi cama (uno de los señoritos) y, por supuesto, no tuvo tiempo de hacerla.
Dicen que la confianza da asco, pero esto ya es demasiado. Lo único que pedí fue que no dejaran la casa excesivamente sucia y parece que por aquí haya pasado un zoo.
Me voy a dormir; mañana será otro día. Aunque no tengo claro que sea una buena idea... alguien tendrá que recoger la basura del resto.

14/10/2007 GMT 1

Un lugar para todo*

cronicasindependientes @ 23:05

Piso número 2:

Un lugar para todo. Así he decidido nombrar a este post. Os preguntareis por qué. No se trata de un mero lugar donde dormir y comer. Nuestro piso es mucho más que eso. Cuatro chicas que lo comparten todo.Detalles de una por aquí, conversaciones insólitas, confesiones,locuras, cocinitas. Ante el televisor o con música de fondo, pasamos horas juntas. Compartir es vivir, eso se dice. Yo lo he comprobado. Todas ponemos de nuestra parte para sentirnos agusto y arropadas. Un refugio para la amistad, sin duda alguna.

Es casi medianoche. Aquí estamos Aldara, Lara y yo; esta vez ante el televisor. Y después de contarnos nuestro fin de semana en nuestras respectivas casas, empieza una nueva semana con el Debate.

Cambio radical

cronicasindependientes @ 21:01

Piso número 2, compuesto por: Lara(tenemos un parecido razonable aunque no tenemos ningun parentesco, Donostiarra), Cris o Crispeto para mí (mi amiga superdotada, Donostiarra), Aldara (le deparan siete años de mala suerte, Antsotarra) y yo ("la rubia" para algunas,Donostiarra).
En un piso como éste (muy grande, 4 habitaciones, cocina grande...) algo debía fallar, en un principio todo era perfecto hasta que llegamos al piso... Y ahí estaba,un casero pesado pesadiiiiisimo (ex-profesor de filosofía) y no es lo peor, tenemos mascotas aunque no las queremos pero ahí están (bichos de "la familia de las cucarachas") y muchos más fallos que no voy a seguir nombrando porque voy a dejar mal al piso.
Tras vivir unas cuantas semanas en nuestro fantástico piso decidimos que ya era hora de hacerle un cambio radical. Desde que decidimos que nos iríamos de Unamuno (el colegio mayor dónde viviamos antes las cuatro) mi sueño era poder tener un "txoko" en el salón con cojines, puffs, una mesa baja etc... El jueves por fin se hizo realidad mi sueño, aunque todo no fue tan bonito cómo parecía. Tras una hora de viaje hasta Ikea estabamos muertas de hambre pero todavía quedaba elegir los colores del salón y claro a algunas (Aldara y Lara) les dan mucha importancia a esto de conjuntar. En fin, pasamos horas en la sección de telas, de fundas para camas, lámparas etc... Finalmente optamos por comprar fundas de cama para los sofás y claro que si era verde no le podíamos poner morado o ni rojo, en fin...fue horrible.
Después de cargar el coche hasta arriba, llegamos al piso y otras dos horas para montar todo, porque claro, Ikea es muy barato pero tiene su parte mala, hay que montarlo.
Pero esta historia tiene un final feliz, mi sueño hecho realidad (el txoko), y el piso tiene mucho más color, y esta precioso (es mi piso tenía que decirlo).
Y Ahora aquí sentada en el magnifico txoko que tenemos, con un cigarro en la mano termino de escribir por hoy.

Ocupación parcial en Romo

cronicasindependientes @ 19:18

10 de Octubre, 10:00 am: los valencianos alcohólicos con "txapela" de serie integrada vuelven a su Valencia natal (tal vez tengan algo que ver con las lluvias torrenciales que asolan esa región... bueno...pero eso es otro tema...)
10 de Octubre, 11:00 am: damos la bienvenida a Oscar, alias "El Marqués", novio/amante/amigo (no saben, no contestan) de Neus.
La verdad es que de este chico no nos podemos quejar, más que nada, porque no le hemos visto ¡ni una sola vez en tres días!

Entiendo perfectamente que tengan ganas de estar juntos, entiendo, incluso, que siendo "jóvenes y llenos de hormonas, dispuestos a comérnoslo todo"-como decía nuestro buen profesor Nicolás Xamardo- puedas pasarte horas y horas en la cama, pero, ¿de qué se alimentan?, es más, ¿quedará aire en esa habitación?, ¿estarán vivos? Oír, lo que es oír, se oye más que nada las risas de Neus, claro que tampoco pegamos la oreja a la puerta, por si acaso...¿lo tendrá amordazado y atado a la cama?¿será su esclavo sexual? La verdad, ni lo sé, ni me importa...a mi lo único que me tiene preocupada es si habrán creado un microclima entre esas cuatro paredes...oye, que si de la tontería ésta se pueden sacar unos cuantos dólares mejor que mejor...

[Así son las cosas, y así se las hemos manipulado]

09/10/2007 GMT 1

Ocupación total en Romo

cronicasindependientes @ 21:04

Esta semana, más concretamente el día 5 de octubre, ha tenido lugar la ocupación total del piso de Romo. En ella convivimos cuatro chicas: Oihana (de Mondragón), Lorea y Ane (donostiarras) y la nueva, Neus (de Sueca). Con esta última, han llegado tres compañeros de universidad valencianos y el gran caos.

Un frigorífico donde tan sólo hay cabida para bebidas no recomendadas a menores de 18 años, una caja de verduras llena de licores y refrescos y una nevera portátil repleta de cervezas han tomado la cocina. Zapatillas, cazadoras y, por supuesto, latas de birra vacías habitan el salón; por no hablar de esos pelillos púbicos o gotitas impertinentes que impregnan nuestros aseos.

¿Cuándo deja una de ser una buena anfitriona para convertirse en una extraña en su propia casa? Eso sí, si de algo ha servido todo esto ha sido para comprender el verdadero significado de esa frase que dice que no hay nada tan molesto como una visita que se alarga más de lo debido.

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