Colocarme y desaparecer
Todo marcha bien. Tengo apuntes para los próximos exámenes.
He sobrellevado relativamente bien el curro. Además, acabo de cobrar y tengo pasta. Asique si esta semana no me apetece cocinar, puedo permitirme el lujo de pedir comida por teléfono.
Tengo un buen presagio con el tema del piso para el año que viene, tras el tan ansiado "divorcio".
También he tenido tiempo para estar un ratillo con mis amigas durante el finde.
He conversado afablemente sobre vicios y virtudes de la raza humana con gente verdaderamente interesante.
He recibido reconocimientos hacia mi persona e invitaciones de gente de la que jamás lo hubiera esperado.
Y mi novio me ha vuelto a repetir que me quiere.
Pero me siento mal.
Desde hace meses, soy la única que escribe en este blog y siempre que lo hago es para desahogar mis penurias. Será que en lo bueno siempre hay alguien, pero en lo malo...
Me siento incapaz de hacer nada factible. Odio mi cuerpo y odio mi forma de ser. Me siento como aquella adolescente pastillera que no sabía ni por dónde le daba el aire.
No dejo de juzgar todos y cada uno de los gestos o palabras que salen de mi boca. Me he vuelto mi peor enemiga: no me dejo pasar ni una, y reitero mi "error" en mi cabeza, una y otra vez.
Y lo único a lo que me dedico, en vez de estudiar, es a contradeccir a mi alrededor montando gresca. ¡Joder!
Todo aquello por lo que debería sentirme feliz, me ahoga. ¿Por qué? Porque tengo miedo; simple y llanamente. Tengo miedo de perder todo lo que tanto me ha costado conseguir. El curro, los estudios, los colegas, el chaval... todo. ¿La razón? Creo que el no sentirme merecedora de tales privilegios.
Qué triste. Si tu no te quieres, ¿quién lo hará? Bueno, pues está claro que nadie.
Estoy entrando en una espiral autodesdtructiva de la que no sé si voy a ser capaz de salir. Sólo quiero colocarme y desaparecer.
Colocarme y desaparecer.

Meneame
del.icio.us
El sábado es el dia de Donosti, la mejor fiesta de todas en el mundo mundial.
Siempre creo que lo pasaré, me veo capaz de superarlo...En cambio, cuando llegan dos o un día antes una sensación de impotencia hinunda mi cuerpo y no creo que sea capaz de superar nada.
