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Crónicas Independientes
¿Cómo se sobrevive fuera de casa? Cuatro chicas perdidas en Bilbao.

11/12/2007 GMT 1

Multicultural, multirracial...

cronicasindependientes @ 19:25

Piso 1, Romo

Barcelona. La ciudad condal. La de las luces…¿o esa es otra? Bueno…da igual…El caso es que el puente tocó moverse de mi peazo de agujero (mi pueblo) y decidimos ir pa’lla…Llegamos a la ya mencionada ciudad, y toca coger el metro. Sabemos en qué parada bajar, pero no sabemos dónde está el albergue, ni siquiera la calle. Situación: cinco chicas con unas maletas enormes, con los bolsos bien agarraos, paradas en mitad de la Rambla a las 7 de la tarde, hora punta, tanto para el tráfico de coches, como para el de personas (y no hablo de prostitución o esclavitud, que los catalanes son un poquito radicales, pero no tanto). Bueno, pues como preguntando se llega a Roma, preguntando encontramos la calle, y hacia allí nos dirigimos. Cuando entramos en la calle flipamos. Moros a izquierda y a derecha, negros y chinos, sudamericanos, gente con turbante, con túnicas, con camisetas de baloncesto a la americana, con medias rotas, palestinos, rastas, rapaos, con cresta…las personas más variopintas del mundo se encontraban reunidas en esa calle. Multicultura que se le llama ahora ¿no? Yo tengo que reconocer que estaba acojonada, la gente nos miraba, nosotras mirábamos los números de los portales (era el único dato que teníamos de la situación del albergue), cuanto más avanzábamos más gente rara había, y más nos miraban. Cuando llegamos al cruce de otra calle, vemos un montón de gente allí reunida: unos moros que vendían latas de coca-cola (que luego descubrimos que lo que vendían era otra cosa mucho más pardusca, y en ocasiones mucho más blanca, así como la nieve, casi casi…), gente parada mirando al vacío; mujeres de reputación más que dudosa; chicos y chicas, jóvenes, y no tan jóvenes, gritándose entre ellos, dejando a la vista bocas negruzcas, desdentadas…En fin…la crème de la crème de Barcelona allí reunida. Gracias a dios nos dejaron en paz, nos vieron cara de pardillas y pasaron de nosotras. Al día siguiente, a la luz del día, y después de descansar en el albergue (que estaba de lujo, la verdad), me di cuenta de que lo que el día anterior había observado con miedo, con pánico casi, no era más que gente normal (la mayoría, no todos) que se ganaba la vida como podía, la única diferencia era el color de su piel, su vestimenta o su peinado. Me di cuenta de que por mucho que presuma de ser una persona liberal, moderna y antirracista, en realidad estoy llena de prejuicios, y que ante mi propia ignorancia, actúo con una de las sensaciones más comunes junto con el rechazo: el miedo.
La verdad es que al día siguiente todo me pareció perfecto, me impresionaba la armonía con la que todo el mundo convivía siendo de distintos países, culturas y religones. Me maravilló. Sustituí el miedo del día anterior con fantasías utópicas sobre el mundo perfecto. Y aunque sé que eso no es posible, se puede intentar, como en aquella calle de Barcelona, donde, la verdad, no funciona nada mal. Yo me largo a Barcelona. Sin duda.

Para todos

cronicasindependientes @ 18:45

Piso 1, Romo

Para los altos; para los bajos, para ellos, para ellas. Para los que ríen, para los que lloran. Para los cultos, para los ignorantes. Para los tradicionales, para los “progres”, para los retrógradas. Para los que aman la libertad, para los que aman el libertinaje. Para los que disfrutan viendo golpes, accidentes, suicidios, asesinatos (sangre y vísceras, al fin y al cabo) en “el tubo”; para los que se escandalizan con cualquier pequeña cosa fuera de lo “bien dicho, bien visto”; para los morbosos y para los pudorosos. Para los que se ahogan en un vaso de agua, para lo que levantan cabeza después de un revés, de una ridiculización pública, de la humillación; para los que disfrutan con ella. Para los que revuelven la mierda; para los que les encanta el morbo y la carnaza. Para los que les gusta lo que hacemos; y, sobre todo, para los que no. PARA TODOS.

OIHANA

PD: Hoy, y sin que sirva de precedente, firmo con mi nombre bien grande; lo que no quiere decir que vaya a seguir esta línea.
PPD: Aquí va un poquito de mi esfuerzo, entrega y motivación (que los del grupo A también tenemos). Pero desde el cariño...eh...: P

Flashback

cronicasindependientes @ 13:34

Piso 3.
desde la habitacion de mi casa.

Por fin ha llegado el puente. Que ganas de llegar a mi casa, de estar sola, de sumergirme en mis más profundos pensamientos; que ganas de desconectar, de trabajos, de clase, de la uni, de todos y de todo.
Echo un vistazo a mi habitación, son tantas las imágenes que me vienen a la cabeza.... Me asomo a la ventana, ahí estoy yo con unos 9 años. Estoy con la que entonces era mi mejor amiga, con un balón de baloncesto ¿yo haciendo deporte? Pues si que han cambiado las cosas.
Me siento en mi cama, y me veo delante del escritorio. Llevo el uniforme del colegio, bueno mejor dicho me lo he quitado, voy con una camisa blanca y calzoncillos. Encima de la mesa hojas y hojas de Descartes. Buff! Que tipo tan plasta, no creo que aguante mucho ahí sentada. Suena el teléfono, es Robre: “Gar salgo de la autoescuela en media hora, ¿quedamos?”. Llaman al timbre, es Mel “Gartxu baja que llegamos tarde, tráeme unos guantes que hace frió y no puedo conducir”.
Vuelvo a mi realidad. Un silencio sepulcral inunda mi casa. Antes era un caos. Cierto es que en casa solo vivimos mi madre y yo (bueno y mi perro), pero mis amigas se pasaban todo el día aquí, no sé que tenía mi casa pero siempre estábamos aquí.
Me miro al espejo, tengo unos 10 años. Es mi primer día en el cole nuevo, estoy nerviosa y mi madre trata de tranquilizarme. Me vuelvo a mirar y ahí estoy yo, 8 años después y el primer día de universidad, en los cuatro años que voy a estar allí, se va determinar mi persona, mi futuro, todo. Y ahora ¿qué veo?, pues a mi yo actual, en pijama, pensativa y delante del ordenador escribiendo.
Echo otro vistazo, cuantas chorradas y chorraditas tengo en el cuarto. Pero cada una de ellas ha marcado un momento de mi vida. Desde que era txiki hasta ahora, y los años pasar sin poder detener el tiempo, y a medida que van pasando un recuerdo más se añade a esta habitación.

10/12/2007 GMT 1

Mensaje en una botella

cronicasindependientes @ 20:53

Piso 1, Romo
Chine. Cabreo. Enfado.
Malestar. Tristeza. Depresión.
Apatía. Astío. Zozobra.
Desidio.
Qué asco de sábado. Así; no quiero decir más. Me han pasado muchas cosas malas esta semana, pero lo ocurrido no importa. El caso es que el sexto día de esta mi MIERDA DE SEMANA de largo puente y poco que hacer casi acaba conmigo. Hice cosas, pero actuaba sin pensar. O mejor dicho: sólo pensaba. Estuve sumida en reflexiones durante las escasas 10 horas que duré despierta (también he de reconocer que la hora de acostarme del viernes se pospuso hasta las 10 a.m. del día siguiente). !Ah, claro! Lo que te pasaba era cúmulo de sueño y resaca... que puede ser; pero me inclino más por pensar que toda esta alegría que me había acompañado el último mes habría de desaparecer algún día. Porque siempre lo hace. El buen rollo no dura. Siempre hay algo que la destruye y te devuelve a ese puto estado de ánimo del que no consigo salir desde que tengo uso de razón. Creía que desaparecería tras la adolescencia, pero no: siempre retornas al ayer. A la infancia.
Esa frase que dice que cualquier tiempo pasado fue mejor es mentira; por lo menos en mi caso. Cualquier tiempo presente es mejor que el anterior, pero el ayer no me deja disfrutar del mañana. A menudo siento que estoy marcada como si fuera una vaca; una res. Como si tuviera la letra Escarlata bordada en el pecho. En el cerebro. Y siento que la gente es capaz de verla y que me discrimina por ello. Pero no; soy yo la que discrimina a los demás. Soy yo la que se aleja por sentirme distinta. Tal vez en eso está el fallo: el egocentrismo que me hace creerme diferente; creerme especial.
No soy especial, lo sé. Pero mi mente me la juega, haciéndome creer que mi dolor me distingue del resto. Y culpo al mundo por haber sido yo la elegida para vivirlo. En ocasiones odio la raza humana por haberme hecho así; pero el sentimiento de culpa acaba haciendo que a quien odie sea a mí misma. Tú te lo has buscado, me recrimina la puta conciencia. Y sé que no es cierto; que hay cosas que se me escapan y que no puedo controlarlo todo, pero siempre acabo considerándome responsable de todo lo acontecido en mi vida.
La razón por la que comencé de nuevo con estas dudas existenciales fue una canción que dice que "para ser feliz tan sólo hay que olvidar el pasado". Nunca hubo una frase mejor dicha: corta, sencilla y fácil de recordar. Lo que no resulta tan simple es llevarla a la práctica. Ójala algún día consiga convertirla en una realidad para mí, pero de momento me limitaré a dejar de escucharla y a hacerme la cena; que a pesar de contar con unos padres que faciliten mi vida, ya no tengo a nadie que me la solucione.

Sobredosis

cronicasindependientes @ 19:27

Piso 1, Romo
El pasado jueves Neusenger vió de cerca la muerte. La pudo oler, al igual que el resto de los habitantes de la casa... tuvo una sobredosis, pero de fibra.
Resulta que tras pasar el fin de semana con su "marqués", no pudo comer su alpiste diario y mucho menos visitar al señor roca. Como consecuencia, volvió a Bilbo llena llenísima (empacho que se le dice en vasco). Así que el lunes, la pobre muchacha se sentía fatal. Decidió ponerle fin a su malestar a base de Weetabix (comida de pajaros para humanos), kiwis y All-Bran Fibra Plus. El martes no consiguió efecto alguno, por lo que al día siguiente se metió dos boles de All-Bran y un par de kiwis entre pecho y espalda de desayuno. Y petó.
Salió a correr a mediodía. A la vuelta, además de sudada había adoptado postura de 90º grados, tenía la clara blanca y una expresión verdaderamente significativa del dolor que llevaba en sus adentros. Según contó, estaba haciendo footing en la playa cuando comenzó a dolerle la barriga. "Sentía que me estaba meando como raro". ¿Que qué? ¿Desde cuándo se puede confundir tener ganas de orinar con las de defecar? Pues es cierto. Por lo visto, la diarrea (más conocida como "pirrilera" por estos alrededores) es una afección que no se da en aquellos territorios donde no abunda la sidra, marisco (ostras, almejas, mejillones) o vida nocturna. Personalmente creo que lo que pasa con Neus es que tiene un estómago a prueba de bombas; ya que según narró posteriormente, no recordaba haber vivido un episodio parecido. Su relató continuó explicándonos cómo la marcha siguió hasta unos baños públicos. Ella seguía en sus trece: creía que lo que le ocurría era que tenía ganas de hacer pis. "Y meé. Joder, que si meé... ¡pero por el culo!". Tras su nueva experiencia, volvió tan pronto como pudo a casa y se apalancó en el sofá; lugar del que no se movió a excepción de para ir al baño.
Neusenger ya no era Neusenger, era un despojo humano metido en un pijama de Mafalda con una manta azul como capa y cara de muerta. Se había convertido en un fantasma solitario que vagaba por el pasillo, incapaz de mediar palabra si no era para articular algún gemido eventual.
Pero ya está: ya se ha puesto buena. Se lleva a casa una nueva vivencia (tipycal vasc) y un par de kilos menos. Eso sí, sigue pidiéndonos que si subimos al Artea le compremos alpiste.
Hay cosas que nunca cambian.

04/12/2007 GMT 1

Una de cal y... otra de anfeta

cronicasindependientes @ 18:40

Piso 2

Estando en el piso, recibo la llamada de un gran amigo al que hace tiempo que no veo. Las vidas han ido separando nuestros caminos, haciendo que gente con la que has compartido tantas y tantas vivencias quede a un lado. En mi caso, toda esa gente con la que disfrutaba de los fines de semana cuando no contaba con más de 15 añitos, ha desaparecido de mi vida. Sólo alguna llamada trimestral o el encuentro ocasional (siempre en alguna discoteca, eso sí) hace que tenga noticias suyas. Y lo malo es ver que siguen igual que siempre (o peor).
En el caso del colega, no sólo no ha dejado la fiesta, sino que además ha comenzado a pasar. Tiene un curro en el que cobra más que nunca, pero justifica el camelleo diciendo que necesita pasta. El coche de tunning, la gasolina, el seguro... y el consumo, ese gasto que siempre se le olvida comentar.
Cada vez que hablas con ellos, siempre sale el puto tema. Todo lo que te cuentan está relacionado con la puta droga; y lo peor de todo es ver cómo no sólo no les da vergüenza reconocerlo, sino que tampoco tienen intención alguna de dejarlo a corto plazo. Además, van añadiendo gente a esos grupos (de más temprana edad, cada vez) y con premeditación dejan que vayan degradándose.
Aún recuerdo aquellos domingos, que tras dos noches de fiesta, lo único a lo que te dedicabas era a pensar lo jodido que era vivir. Corporalmente exhausto pero completamente atacado, tú y otros cuatro colgados os dedicabais a contar todas vuestras mierdas tratando de arreglar el mundo. Una de cal, y otra de anfeta. Ese era el gran fin de fiesta. Tras varios años de locura, te ves obligado a elegir entre la esquizofrenia permanente o a resurgir de entre las cenizas. Los despojos humanos que puedan quedar de ti tienen que luchar, en primer lugar, contra toda esa gente que te ha dado de lado. Ya no eres alguien con nombre y DNI, eres un puto colgao del que me han dicho... Por no hablar del tiempo que ha de pasar para enterrar el hacha de guerra en casa.
Pero el segundo punto, y el más complicado, es hacer frente a todos esos complejos y vacíos que han quedado en ti. Y mi colega se niega a hacerlo. Me da pena. Me gustaría ayudarle, pero sé que poco puedo hacer yo si no es él quien quiera ayudarse a sí mismo. Yo intento motivarlo, contándole lo bien que me va ahora. Que ya no estoy triste siempre. Que vivo con cuatro amigas en Bilbo, que me encanta lo que estoy estudiando en la uni y que me lo paso teta saliendo de bares el jueves o viendo una peli con mi chico los domingos.

-Si quieres este sábado podemos ir a tomar unas cañas y me pones al día.
-Joder, pues ya me apetece. Pero es el cumple del fulanito y hemos quedado para ir al Txitxarro. ¿Te vienes? ¡Que hace un montón que no estamos!
-Que va; quita, quita.
-Joder, pero la hacemos fijo. Ya te juro que te llamo la semana que viene O ASí y liamos alguna... ¿va?

-Sí, sí... ya estaremos.

vIdA UnIvErsItArIA

cronicasindependientes @ 14:51

Piso 1, Romo

Trabajos, trabajos y más trabajos...
Comienza el fin de semana y lo único que quiero hacer es descansar... ¡Mierda! ¡No puedo! Tengo que sacar los cortes de voz de la conferencia de Adriana, escribir una crónica incluyendo los cortes de voz para grabarla en radio... Joder, no tengo la grabación... Egoitz... eres mi salvación... Me pongo a ello: no sé cómo cojones se corta con el puto audacity de mierda. Investigo en los foros de internet, todo son comentarios cojonudos del puto programa, ¿qué pasa que lo escriben sus propios creadores? Porque sino no me lo explico: el programa es una "bazura".
Me tranquilizo, pienso: "bueno, esto de momento no lo puedo hacer, vamos a por el siguiente". Me pongo a ello. Un guión de las noticias radiofónicas. Vale, pinta fácil. Rebusco entre los apuntes cómo hacerlo: ¡Mierda otra vez! No tengo los apuntes... Suerte que un compañero me ha enviado su trabajo para que viera como era. Por más que le miro, no le encuentro sentido... Es lo que tiene faltar a clase (por estar haciendo OTRO trabajo, que conste) el día que explican cómo hacer el dichoso trabajo, el no tener apuntes, y el no poder copiar literalmente el trabajo del compañero porque no tiene nada que ver... Total que no puedo hacer nada... ¿Qué hora es? ¡Mierda, las dos y media! Me voy a trabajar...
Tras ocho horas de "diversión", como algo y vuelvo a ello... ahora el trabajo de modelos. Lo tengo todo medio hecho, las ideas principales están, sólo falta redactarlo como dios manda. Joder, que perezica. Bostezo. Escribo. Bostezo. Escribo. Se me cierran los ojos. Escribo. Y así hasta terminar. ¿Quién coño me mandaría a mí hacer el puto trabajo sola? A veces te luces Oihana...
Domingo
Sigo sin haber hecho nada de radio. Sencillamente no tengo medios, no sé cómo ostias hacerlo. Tendría que haberlo hecho el jueves... Ahora me siento culpable... ¡Por haber echado un polvo! Estoy llegando a unos niveles en que si me lo paso bien, si salgo una noche de fiesta, o simplemente a tomar una coca-cola con los amigos; si, en definitiva, no me entrego por completo a la carrera, me siento fatal.
La carrera está acabando conmigo.
¡¿Que la mejor vida es la del universitario?!
Esperar un poquito que me empiece a reír:

JA

JA

JA

Conducción temeraria

cronicasindependientes @ 12:59

Piso 3, Getxo

Este finde he decidido quedarme en el piso. Como estoy sola así aprovecho para hacer trabajos. Pero me voy de compras, mi madre quiere verme así que viene a Bilbao y de paso puede echarme en cara lo desastre que soy viviendo sola. Ya había venido antes hasta el piso así que no tiene ningún problema en llegar. Después de ver y criticar lo sucio que esta el piso, nos vamos para Bilbao.
Cojo el coche para dirigirnos a Bilbo. Os explico, me saque el carné hace casi dos meses y han sido escasas las veces que he conducido, así que ir hasta la capital por autovía era todo un reto.
Una vez instalada, arranco, todo va bien hasta que me meto en un túnel y accidentalmente doy las largas. Mi madre histérica. Pero bueno no pasa na`.
Mi madre no ayuda mucho a que haga las cosas bien. Me voy un poco a la derecha y la ama se agarra a la puerta como yo agarraría a un bombero que me salva del fuego. “Ma, si nos chocamos, por mucho que te agarres a la puerta la ostia va a ser igual”. Luego está el otro problema, obsesionada con que voy muy rápido.
- “Que en la señal diga que puedes ir a 80 no significa que debas hacerlo”
- “ ¿Qué quieres que vaya a 60?”
- “No estaría mal”
Llegamos a Bilbao, compramos y nos da la hora de comer. Decidimos ir a un chino de Las Arenas y por supuesto conduje yo. Voy tranquilamente por la autovía y meto 5ª, reduzco a 4ª pero meto 2ª por error. Joder algo le pasa al coche y no se que es. Casi parada en mitad de la carretera, la gente me pitaba. Pero no pasa na´.
Por fin llegamos a Las Arenas, aparco (y bastante bien, la verdad), comemos y de vuelta al piso. Cuando voy salir, es cuando la lío. Para empezar tenía enfrente una autoescuela con unas 6 personas fuera (gente joven y algún tío bueno). Doy marcha atrás, se me cala el coche, hago caravana, mi madre diciendo me lo que tengo que hacer, yo pasando de ella, me grita, le grito, me pitan, me cabreo. “Joder llevo una L enorme, por algo será no? Pandilla de cerdos descerebrados”, pienso yo. Los de la autoescuela me miran y digo yo ¿qué autoescuela está abierta un sábado? Menos mal que no me conoce nadie.
Después de tanto estrés me volví a mi casa, mi madre por fin se fue, y pude disfrutar de un finde tranquilo en la más absoluta paz.

03/12/2007 GMT 1

Nada que demostrar

cronicasindependientes @ 20:24

Piso 1, Romo

Es lunes y, a pesar de estar de cuerpo presente, mi mente está en Orsay (con los Lunnis, Calimero...), donde lleva desde hace algo menos de un mes. Ya no vivo ni en Bilbo ni en Donosti; estoy todo el puto día en babia. Me he vuelto una miraflores, una desojamargaritas que lo único que hace es escuchar música, bailar y cocinar. Oigo el ascensor, el perro de al lado, la batidora, la cisterna... miro por la ventana y le doy a repeat del ipod para volver a escuchar las canciones que me recuerdan a él. Cada dos minutos: recuperación; vuelvo al planeta para ver que no puedo tocar sus manos y me vuelvo al ir. Vuelvo a ser la primavera en un rincón contemplando un otoño mojado. No dejo de darle vueltas a las cosas que me dice y, en ocasiones, el más inocente comentario me trastoca. En este caso, la susodicha frase la dijo el viernes. Estábamos todo pedos y sin saber a santo de qué me suelta: "Ane, no tienes nada que demostrar." Ah, ¿no?
Pues alguien debería decirle a ese pedazo de gilipollas que desde que le conozco no he hecho más que intentar demostrar que estoy hecha para él. Antes de empezar a quedar, por ejemplo, intentaba provarle que era buena camarera sirviéndole lo mejor posible. No dejaba de sonreirle para que pensara que era muy simpática, pero trataba de no hacerle mucho caso para que no pensara que era una chica fácil. Los mensajes eran cortitos y jamás terminaban con "besitos" o algo parecido, para demostrarle que tampoco estaba especialmente interesada. Eso sí, cuando comenzamos a quedar me makeaba a muerte (como él dice), vistiéndome con mis mejores galas y maquillándome lo mejor posible. Pero aguenté como una campeona sin darle más de dos besos de despedida hasta la cuarta cita (y juro que fue difícil) donde, tampoco entonces, pasamos de un par arrumacos; para provarle que no era una cualquiera. Cuando venía a buscarme, apesar de estar reventada del curro o las clases, hacía ver que tenía ganas de juerga para que no pensara que soy una aburrida. Le cuento las notas que saco para que crea que soy buena estudianta y trato de disimular cuando me hieren las cosas que hace o dice, para que no crea que soy una niñata débil e insegura.
Yo tengo claro que es él lo que quiero; que es él a quien quiero. Y no voy a parar hasta provarle que yo, también, soy lo que busca. ¿Que no tengo nada que demostrar?

Primeras impresiones

cronicasindependientes @ 13:57

Piso 2

Aburrido fin de semana en que lo único que he hecho ha sido estar tirada en la cama y PENSAR: esa cosa tan necesaria y que tan poco me gusta. A veces porque pienso mucho las cosas, otras porque pienso muy poco; no tengo un termino medio.
Este fin de semana tan entretenido he hecho más bien lo primero: mucho pensar.
Podría ponerme a numerar todos los temas o cosas insustanciales en las que he pensado; pero a parte de que son demasiadas cosas, el hecho de saber que puede que este post lo tenga que leer la gente de clase me cohíbe bastante.
El hecho es que se va terminando el año y tengo esa horrible costumbre de ponerme a recordar todas las cosas que me han pasado, planteándome nuevos objetivos y hazañas para el año que viene.
Con tanto recordatorio me he remontado a segundo de bachiller, ése año horrible y agobiante en que lo único que quería era salir corriendo de esa pequeña ciudad que es Donosti. Recuerdo cómo me sentía, tan agobiada por no saber que quería estudiar, qué haría con mi futuro, odiaba a mis profesores, a mis padres, me agobiaba la misma gente, los mismos sitios, todo era siempre lo mismo… necesitaba salir corriendo de allí.
Me fui un mes a Canadá, lo que me vino muy bien para prepararme para lo que me avecinaba.
Y entonces llegué a Bilbao, a Unamuno. Aunque no me guste reconocerlo, en Donosti sí que somos ñoñostiarras. Toda la gente que vive allí es muy parecida: sí, hay borrokas; también, chumbetas; pijos, por supuesto; pero a pesar de tener un físico distinto todos somos más o menos parecidos.
Siempre creí que no congeniaría con gente que no se pareciese a mí. En mi cuadrilla, por ejemplo, no todas nos parecemos, pero más o menos somos todas del mismo estilo.
Pero cuando llegué me di cuenta de que no era así. Conocí a gente que no tenía absolutamente nada que ver conmigo, que tenía otra forma de pensar, otro estilo de ver y vivir la vida. Pero que, aunque a lo mejor no compartía las mismas inquietudes y esperanzas, podíamos llegar a tener una amistad más fuerte de la que he tenido con muchas de mi cuadrilla en tantos años.
Desde uno que quiere dedicarse al circo, otro que te hace confesiones “inconfesables”, una que no tiene concepto de verano e invierno, una heavy a la que le va el metal, otra que asombrosamente se parece muchísimo físicamente a ti, un obsesionado con el concepto “arte”… un sinfín de gente diferente que, aunque en un principio no tienen absolutamente nada que ver contigo, una vez conociéndoles te das cuenta de que puedes tener más en común con ellos que con las que llevas toda la vida.
(Reflexiones de un fin de semana largo, parte 1)

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