Surfing dream
Piso 1, Romo
Esta semana hice lentejas. Sé que no es nada trascendetal el que una persona cocine legumbres, pero en mi caso se convirtió en una cosa paranormal. Y no me refiero a cocinarlas en sí, sino a las consecuencias que ello trajo.
Creo, bueno, creo no, sé, que todo esto es culpa de Lorea, o de su madre, o de las dos, me da igual. Pero es por culpa de sus historias perturbadoras. Y explicado esto, procedo a la narración de los hechos.
Como ya he dicho, esta semana hice lentejas, que, por cierto, para ser la primera vez que las hacía, no estaban malas, aunque tengo que admitir que hice lentejas como para alimentar a todo el portal durante un par de días, eso sí. Bueno, a ello, que me lío...lo raro de esta historia es que soñé que era una lenteja. Sí, sí, habéis leído bien: una lenteja.
En mi sueño, era una lenteja, y vivía dentro de la olla, con mis hermanas/colegas el resto de lentejas. Pero no éramos unas lentejas cualquiera, no señor, eramos unas LENTEJAS GUAYS. Antes de seguir quiero decir que yo todo lo veía marrón, excepto alguna que otra patata que había flotando por ahí...y la olla era una especie de cueva plateada. Esa cueva plateada era nuestra casa. Bueno, a lo que iba, pues eso, que éramos unas lentejas molonas: la meta de nuestra existencia era surfear. Mi sueño consistía en eso: surfear. No utilizábamos (las lentejas y yo(otra lenteja)) ningún tipo de instrumento para surfear, sino que nosotras mismas éramos la propia tabla. Usábamos nuestra forma circular y plana para impulsarnos por toda la superficie de la olla. Utilizando géiseres (del vapor de la olla, supongo que serían, no controlo mis sueños) como impulso para saltar más y más alto, y surfear a velocidades impresionantes. Era como los documentales en los que hacen snow a toda velocidad, con saltos increíbles y piruetas acrobáticas...pero todo lo contrario: en vez de frío, hacía un calor sofocante, íbamos desnudas (las lentejas) y todo estaba lleno de chorros de agua hirviendo y vapor. La verdad es que se parecía un poco a la imagen que tengo del infierno, pero en plan parque de atracciones, y en vez de rojo todo era de color marrón (caca).
Yo, está claro, era una lenteja adolescente,(al igual que en mi estado humano) como todas mis coleguis-lentejas, y lo que hacíamos, al igual que los adolescentes humanos, era jugar con el riesgo. Y el único riesgo dentro de la olla era el pitorro de salida del vapor. Y aquí es donde entran Lorea y su madre. Lorea me contó que su madre decía que teníamos que tener cuidado con las lentejas en la olla a presión: que alguna lenteja podía quedar encajada en el pitorro, sin dejar escapar el vapor, y que la olla podría reventar. Ya veis...y a la gente le gusta pagar seis euros para ir a ver una peli de miedo al cine...pff...Yo recomiendo hablar con la madre de Lore, que es gratis...Pues con esta paranoya de historia me dormí yo, y el resultado fue una Oihana soñando que es una lenteja (adolescente, eso sí) que se dedica a surfear con su propio cuerpo desnudo (qué mal suena esto) de lado a lado en una olla a presión, y que el objetivo del juego (de surfear con mis lente-coleguis) es ver quién se acerca más al pitorrito del vapor sin quedarse atascado y evitando que todo nuestro lente-mundo reviente.
Pues he de confesar que me lo pasé pipa en el sueño. De hecho, creo que es la primera vez en mucho tiempo que me despierto sonriendo.
Después de contar esto, quiero dejar un mensaje a mis coleguis lentejas: ¡Os quiero tías! Y tranquis...algún día volveré a ese onírico mundo para ¡seguir surfeando con vosotras!

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en el proximo viaje me invitas a surfear como lenteja?jajaj
muchos besos y espero q la porxima vez a mi tambien me lleves en tu lente.maleta.jajaja
aios
;)
miguelas elas, elas eh! eh! eh! | 19-11-2007 - 11:36:30 GMT 1 #