Virus, bienvenidos a mi cuerpo
Piso 3
No soy una persona que me suela poner enferma. Pero después de mi trágico verano del 2005 en el que cogí mononucleosis (la comúnmente llamada enfermedad del beso), todo me pasa a mí. Normalmente es en verano; después de eso, cada junio o julio pasa algo malo relacionado con mi salud (aunque está claro que he “sobrevivido” a mis veranos malditos).
Pero el invierno no va a ser menos y a su paso ,también, va dejando alguna que otra baja. Siempre se coge un resfriadillo o gripe. Yo suelo empezar a “drogarme” ante los primeros síntomas; pero este año las enfermedades me han vencido dos veces. La primera, fue hace un par de meses o así que estuve con anginas; y la segunda, ha sido hace una semana.
Todo comenzó el viernes que me quedé a dormir en casa de una amiga que tiene gato. Debo decir que soy alérgica. El sábado empecé con mocos y estornudos. Como sabía lo que era decidí tomarme una pastilla por si tenía alergia y un ibuprofeno por si era gripe. A medida que iba pasando el día estaba más convencida de que estaba incubando la odiosa gripe. Fui a la cabalgata de Reyes para hacer una práctica de radio (para que luego me digan que no pongo interés o algo así) en unas condiciones no aptas para los "sanos"; perecía un cadáver.
Era inevitable, ya estaba jodia. El día de Reyes me lo pasé en el sofá rodeada de mantas y pañuelos. A un lado una papelera (hay que ser limpia) y al otro la cama de mi perro. De mientras, mi madre tuvo que ir a la comida familiar de la que yo me libré (hay que buscar la parte positiva).
Fiebre, mocos, dolor de cabeza, vómitos, tos… todo esto derivó en que mis pulmones no pudieran soportar el “esfuerzo”, así que fui al médico; porque al final iba a acabar con una sobredosis de Terbasmín (mi fiel compañero que va donde yo voy). Una vez en el médico, me atendió la tía más payasa que podía haber en el ambulatorio. “Pues no respiras bien, ¿eh?”, me dice. “Haber pedazo de imbécil, tengo asma (algo que te viene en mi historial) y estoy congestionada. LÓGICAMENTE respiro mal”, pensé yo. Tanta paja que me soltó la “médico” para darme el mismo antibiótico que siempre me dan. Amoxicilina, que por lo que parece es multiusos porque me lo han dado para el asma, las anginas, gripe, mononucleosis (aunque en este último caso, sus consecuencias fueron fatales).
Tras varios días de estar tirada, de vagar por casa como alma en pena; el jueves fui a clase (por obligación, más que nada). Ahora estoy más o menos recuperada: con las “secuelas”, pero bien. Sólo queda esperar al año que viene para volver a pasar por lo mismo.

Meneame
del.icio.us